La importancia de la transparencia y el acceso a los datos públicos ha centrado la segunda mesa redonda del Foro de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (FHAR). El Big data está revolucionando la sociedad y, en consecuencia, el diseño de una política de vivienda basada en evidencias. El reto es cómo sacar el máximo partido de datos públicos de la forma más transparente posible velando por la privacidad de los ciudadanos. La mesa redonda ha contado con la presencia del director del Observatorio Metropolitano de la Vivienda de Barcelona (OBH) y Jefe del Servicio de Vivienda de la Generalitat de Cataluña, Jordi Bosch; la responsable de Innovación del Observatorio Vasco de la Vivienda, Elena Sánchez y Dáithi Downey, Jefe de Investigación del Observatorio de la Vivienda de Dublín. La mesa la ha moderado el señor Jose Miguel Calatayud, Director de Proyectos de Arena Housing Project.
Como ha recordado Calatayud, los datos son el tema de moda y están en todas partes. Esto los convierte en un instrumento muy útil pero también presentan riesgos y retos. Por dicho motivo ha invitado a los tres ponentes a presentar con qué oportunidades y retos se han encontrado y presentar un ejemplo en el que hayan trabajado con datos para impulsar políticas de vivienda.
En cuanto a las oportunidades que representan los datos, los tres expertos han coincidido en un punto clave: cada vez tenemos más información disponible y esto es muy útil. El director de OBH, Jordi Bosch, explicó que, si miramos atrás, ahora hay muchas más publicaciones, centros de investigación y académicos investigando sobre la vivienda. La responsable de Innovación del Observatorio Vasco de la Vivienda, Elena Sánchez, recordó que las administraciones también están llevando a cabo una producción creciente de datos debido a la administración electrónica. Esto ha facilitado a los ciudadanos poder hacer muchas gestiones sin desplazarse, aunque, a veces, pueden renunciar a parte de la privacidad a cambio de esta facilidad.
Datos y privacidad
Y este aspecto liga, precisamente con los dos grandes retos: la garantía de la privacidad de los ciudadanos y la seguridad. En este sentido Sánchez ha hablado de la importancia de no monetizar los datos de los ciudadanos y de garantizar una transformación digital sin fugas. Ha explicado la importancia del enfoque data-driven, o sea, la toma de decisiones basadas en datos. «Para la empresa privada representa una oportunidad, en la administración, en cambio, hay un choque de trenes con la privacidad», dijo Sánchez. También ha querido alertar, sin embargo, que a menudo la protección de datos se ha utilizado como escudo para no dar información. «Falta valentía para estudiar si quien pide los datos tiene un interés legítimo y si hay cobertura legal para darla. Y al final se sacrifica a la ciudadanía «, ha alertado Sánchez. Hay que hacer auditorías del uso de estos datos, ha dicho Sánchez, pero también hay que ser proactivos para sacar el máximo partido de ellos.
El Jefe de Investigación del Observatorio de la Vivienda de Dublín, Dáhití Downey, explicó que en Dublín la privacidad y la seguridad son temas que se están trabajando porque en el país tienen las sedes varias empresas tecnológicas. Explicó que este es un debate que tiene que ver con los derechos humanos, la igualdad y la inclusión y que hay que encontrar la manera de mantener el registro garantizando la justicia y la privacidad.
Otro reto, tal como ha explicado Bosch, es como aprovechar al máximo el potencial de todo este volumen de información que se genera y hacerlo de manera ágil. A menudo las políticas de vivienda son lentas y caras y sistematizar toda esta información puede hacerlas más eficaces y eficientes y puede ayudar a valorar externalidades. Es necesario, como ha dicho Bosch, anticiparnos a través de la información y del conocimiento. Ha remarcado también que esto ya se hace en el diagnóstico y la implementación de las políticas, falta trabajarlo más en la evaluación.
Aplicaciones del uso de datos en políticas de vivienda
Finalmente, pues, lo más importante no es la tecnología en sí, sino el uso que hacemos de ella. «El Big data nos puede aportar mucha información, pero no nos resolverá los problemas. Además de datos necesitamos conocimiento. Es la tecnología la que debe estar a nuestro servicio y no a la inversa», ha explicado Bosch. En este sentido los tres ponentes han puesto ejemplos de políticas de vivienda impulsadas a través de los datos.
Bosch ha hablado del uso que se ha hecho en el sistema de planificación de políticas de vivienda de Cataluña que se está construyendo y que incluye el Plan Territorial Sectorial que se está elaborando actualmente y los planes locales que se están sistematizando. Todos estos planes se nutren de datos y sirven de marco general para el resto.
Sánchez ha hablado sobre la importancia de estos datos en la planificación y la evaluación de las políticas de vivienda a través de dos ejemplos. Por una parte, para adelantarse a las demandas del Derecho Subjetivo a la Vivienda que existe en el País Vasco. A través de datos económicos, demográficos, de vivienda, entre otros pueden prever qué presión ejercerán estas demandas sobre el mercado de la vivienda. También ha hablado del uso de los datos de la Inspección Técnica de Edificios para identificar las áreas con más necesidades urgentes y su tipología (fachadas, cubiertas, ascensores …). Aquí es clave, como ha explicado Bosch, que se incluyan todos los campos que tienen que ver con el derecho a la vivienda: vivienda construida y su estado, la composición socioeconómica de los hogares, datos de hacienda, demográficos entre otros.
Por último, Downey ha presentado Geohive, un proyecto pionero en Irlanda mediante el que se han recopilado muchos datos del gobierno irlandés para ponerlos al servicio de la ciudadanía a través de una plataforma interactiva. A partir de esta plataforma interactiva se pueden obtener multitudes de mapas para analizar distintos temas, como el cambio en la estructura de la propiedad de viviendas o las zonas donde más se está construyendo, entre otros.
No se han limitado, sin embargo, a ofrecer datos sino que los han acompañado de publicaciones y podcasts para hacer llegar todo este conocimiento a la ciudadanía. Este es uno de los retos claves, de hecho, hacer llegar esta información a la ciudadanía. Sánchez también ha hablado del esfuerzo que hace el Observatorio Vasco de la Vivienda en este sentido a través de la publicación de artículos periodísticos, divulgativos y publicaciones en redes sociales, entre otros, para hacer llegar este conocimiento a la ciudadanía.
Cátedra Barcelona de Estudios de la Vivienda
Una de las herramientas para incrementar el conocimiento sobre vivienda y la transferencia de este conocimiento a la sociedad es la Cátedra Barcelona de Estudios de la Vivienda, una nueva iniciativa en materia de vivienda pública y políticas de rehabilitación impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña, el Gobierno español y las cuatro universidades públicas de Barcelona. La han presentado el doctor en arquitectura y profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), José María Montaner, y la doctora en derecho y profesora titular de derecho administrativo de la UAB, Judith Gifreu.
Grifeu ha explicado que el de la Cátedra es un proyecto que comienza y que por tanto no se puede hablar todavía de proyectos en marcha pero sí de un objetivo básico que es generar conocimiento y sumarlo a la experiencia de las administraciones. Es decir, sumar teoría y práctica.
Ha querido explicar también porque nace esta Cátedra. Ha recordado que hace años que el derecho a la vivienda en nuestro país vive una situación delicada e incluso dramática. «Hace décadas que estamos en esta situación y no se ve una solución a corto plazo», ha recordado Gifreu que ha hablado del contexto en el que ha surgido esta cátedra. Ha recordado el colapso financiero y la burbuja inmobiliaria que llevaron a desahucios y daciones en pago. Y también la entrada de nuevos actores como las socimis y fondos de inversión que han adquirido fondo inmobiliario de los bancos a bajo precio pero encareciendo el alquiler. Este, sin embargo, también ha sido un periodo en el que se ha innovado en políticas de vivienda con medidas creativas como la Ley 24/2015 que ha obligado al alquiler social obligatorio o con la regulación de los alquileres aprobada hace un año. Destacó que nos encontramos en un momento en que tenemos claro que el acceso a la vivienda es prioritario y también que hace falta una mejora de la habitabilidad y las condiciones de las viviendas. Y es en este contexto que nace la Cátedra Barcelona de Estudios de la Vivienda.
El doctor en arquitectura y profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), Josep María Montaner ha presentado el funcionamiento y objetivos de esta cátedra que se inició con las primeras reuniones del grupo impulsor en 2019 y que ahora en noviembre ha firmado el convenio entre todas las universidades y administraciones. El objetivo es estudiar la crisis de la vivienda desde un punto de vista poliédrico, por eso es una cátedra interuniversitaria y pluridisciplinar con una estructura de cuatro codirectores no nominales, ya que se pretende que sea un órgano abierto. Su objetivo es fomentar la investigación aplicada e interdisciplinar sobre la vivienda pero también fomentar la educación y la transferencia de conocimiento para que esta investigación llegue a la sociedad. La Cátedra apenas ahora empieza a caminar, pero tiene dos hitos a corto plazo; establecer un estado de la cuestión sobre el derecho de la vivienda en Barcelona y acoger el congreso de la European Network for Housing Research del 30 de agosto al 2 de septiembre.