Nueva compra de 114 pisos para combatir la especulación y la expulsión del vecindario

27/12/2018 - 14:00

Vivienda. El edificio de la calle del Encuny tiene 59 pisos vacíos y el resto están habitados en régimen de alquiler.

En los últimos cuatro años, el Ayuntamiento ha adquirido 22 edificios enteros con 401 hogares para ampliar el parque público de vivienda y evitar que estos pisos pasen a manos de fondos buitre especuladores que expulsan a las familias enteras de sus barrios. El último edificio, de 114 pisos protegidos, se ha comprado en la calle del Encuny, en la Marina del Prat Vermell.

Actualmente, el edificio de la calle del Encuny tiene 59 pisos vacíos, y el resto están habitados en régimen de alquiler. De estos pisos que se encuentran vacíos, la mayor parte se destinará a cubrir las necesidades de la Mesa de Emergencias Sociales, ya que está en una situación de déficit de recursos residenciales como consecuencia de la situación de emergencia residencial, que continúa siendo muy grave en la ciudad de Barcelona. El bloque de viviendas de la calle del Encuny se ha comprado a la entidad Proviure CZF Parc d’Habitatges, sociedad formada en un 50 % por el BBVA y el otro 50 % por el CZF.

Un techo para quien más lo necesita

La Mesa de Emergencias Sociales es un órgano técnico del Consorcio de la Vivienda de Barcelona que tiene como función principal valorar y priorizar entre todas las solicitudes recibidas de situaciones de emergencia por la pérdida de la vivienda habitual. La forman técnicos y técnicas de los departamentos de Vivienda y de Servicios Sociales tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento de Barcelona, ​​con una representación del 60 % de la Generalidad y del 40 % del Ayuntamiento. También forman parte técnicos de la Sindicatura de Agravios y representantes de la Mesa del Tercer Sector.

Este órgano decide sobre la asignación a las familias en situación de necesidad de las viviendas que aportan la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona. En los últimos ejercicios (desde el 2015 hasta septiembre del 2018), la Generalitat de Catalunya ha aportado el 22 % de las viviendas, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona ha aportado el 78 % de los 1.000 pisos que han sido adjudicados por la Mesa en este periodo.

Un total de 661 viviendas incorporadas al parque público por medio de las adquisiciones

Con esta nueva adquisición del edificio de la calle del Encuny ya son 401 los pisos que el Ayuntamiento ha incorporado a su parque público a través de la compra de fincas enteras.

Hay que añadir a esta cifra la compra de viviendas situadas en fincas de propiedad horizontal distribuidas por toda la ciudad y que también, a lo largo de este mandato municipal, han sido compradas e incorporadas al parque público de alquiler municipal. En total, 97 pisos distribuidos por varios barrios de Barcelona.

El Ayuntamiento también ha adquirido a lo largo del mandato del usufructo de pisos de entidades financieras (CaixaBank y la Sareb) y que se destinan a ampliar los recursos residenciales de carácter social o a precio asequible. Hasta ahora, se han cedido un total de 163 viviendas.

Más del 70 % de las viviendas compradas por el Ayuntamiento de Barcelona están habitadas por familias, mientras que el resto se encuentran en proceso de rehabilitación. En total, se han invertido 64,12 millones de euros para la compra y la reforma de los pisos.

¿Cómo se integra la vivienda comprada en el parque público de alquiler?

La integración de viviendas compradas en el parque público es un proceso complejo y que nunca antes se había realizado de manera masiva. A menudo, en el proceso de integración se dan situaciones diversas en torno a las personas que viven en estas viviendas, con pisos desocupados u ocupados por personas sin título habilitante. Estas y otras situaciones generan una complejidad evaluable en tres categorías:

  • Complejidad alta: fincas con bastantes viviendas ocupadas, en las que hay que realojar a las personas que viven para llevar a cabo la rehabilitación.
  • Complejidad media: fincas con bastantes o todas las viviendas vacías en las que se llevará a cabo la rehabilitación.
  • Complejidad baja: fincas con bastantes ocupantes y sin necesidades de rehabilitaciones importantes, donde solo hay que intervenir en los pisos.

En todos los casos, a menudo se añaden situaciones de vulnerabilidad de las familias que viven en las viviendas. Por este motivo, un equipo técnico especializado ha diseñado una serie de procesos y procedimientos, antes inexistentes, que permiten culminar técnicamente y de manera efectiva las iniciativas que lleva a cabo el Gobierno para revertir las estrategias de acoso que los fondos buitre han llevado a cabo durante años en la ciudad, entre las que la compra de inmuebles de manera sistemática ha sido una de las más destacadas y pioneras.

A la vez que se abordan los proyectos de rehabilitación, también se trabaja en la tarea social, que consiste en analizar la situación de cada una de las familias para determinar sus derechos en cuanto al mantenimiento de la vivienda que habitan. El objetivo es evaluar en qué casos será necesario activar ayudas sociales para estas familias, y permite adaptar los nuevos alquileres que se regularizarán en la situación económica y social de cada una de ellas.

La lucha contra la especulación inmobiliaria

El programa de adquisiciones de fincas desarrollado en los últimos años persigue frenar la especulación y fortalece el parque público de alquiler. Para tener más capacidad de incidencia, se han aprobado dos medidas pioneras en el país: declarar toda la ciudad como área de tanteo y retracto para que el Ayuntamiento tenga derecho de compra preferente y destinar el 30 % de las nuevas promociones y las grandes reformas a vivienda protegida.

Ambas medidas se enmarcan dentro de un modelo de vivienda urbana que defiende el derecho a un hogar digno y adecuado, que quiere evitar las operaciones especulativas que conducen a la expulsión del vecindario y fortalecer el parque público de alquiler asequible.

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