"La rehabilitación es la única manera de garantizar que las viviendas estén en condiciones para vivir con salud y confortabilidad"

25/07/2019 - 11:32

Vivienda. El Consorcio de la Vivienda de Barcelona ofrece varias ayudas a la rehabilitación para reformar interiores y elementos comunes de los edificios

Mantener un parque de vivienda en condiciones óptimas para favorecer la calidad de vida de las personas, evitar la degradación de los barrios y, al mismo tiempo, contribuir al ahorro energético. Estas son algunas de los principales ventajas de llevar a cabo obras de rehabilitación.

“Rehabilitar una vivienda es un beneficio y una inversión a largo plazo, que tiene como retorno una mejora de la calidad de vida. Es como pasar la ITV para poder conducir con seguridad y en condiciones “, explica Anna Rigalt, Jefe del Departamento Fomento de la Rehabilitación del Instituto Municipal de la Vivienda y Rehabilitación de Barcelona.

Muchos estudios e investigaciones científicas relacionan la falta de acceso a una vivienda digna con los efectos en la salud mental y física. Las personas que viven en pisos en malas condiciones o sin accesibilidad tienen más probabilidades de sufrir enfermedades respiratorias o cardiovasculares, así como de presentar estados de ansiedad o depresión.

La rehabilitación de los pisos contribuye a prevenir estas situaciones y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Como explica Núria Pedrals, coordinadora del Observatorio de Barcelona para la Rehabilitación Arquitectónica (OBRA), “la rehabilitación es la única manera de garantizar que las viviendas tengan las condiciones idóneas para vivir con salud, confortabilidad y habitabilidad”.

Además, también tienen un impacto económico positivo en la creación de empleo y de ahorro económico en el sistema sanitario.

 

Suprimir las barreras arquitectónicas

Uno de los beneficios destacados de las obras de rehabilitación en el parque de viviendas, además de resolver patologías estructurales y garantizar el buen estado de los edificios, es que hacen posible la supresión de barreras arquitectónicas.

En los últimos años Barcelona se ha destacado por delante de otras capitales en sus acciones para hacer que el espacio público esté adaptado a las personas con movilidad reducida. La rehabilitación de viviendas permite llevar estas medidas en el ámbito privado y de la vivienda.

La ejecución de este tipo de mejoras no sólo supone una mejora de la finca sino que todo repercute en la salud y el bienestar de las personas.

Tal y como explica Ivan Fernández, técnico del Instituto Municipal de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (IMHAB), se da el caso “de personas mayores o con movilidad reducida que llevan años encerradas en casa porque no pueden bajar las escaleras, y esto merma mucho sus capacidad cognitivas”.

En el momento en que la finca dispone de un ascensor, de rampas de acceso y de puertas más anchas, automáticamente mejora la calidad de vida de estas personas y también se evita que personas que han vivido toda la vida en el barrio hayan de marchar para que sus viviendas no están adaptados.

 

Luchar contra la pobreza energética

Otro de los efectos positivos de impulsar políticas de rehabilitación es que contribuye a luchar contra la pobreza energética. A menudo este fenómeno está asociado al mal estado de las viviendas, la presencia de humedades o un mal aislamiento, que conlleva que se incremente el gasto en energía para las dificultades en calentarlos.

Las obras de mejora de las viviendas favorecen las condiciones de mantenimiento, hace que el gasto energético se reduzca y mejore la salud global de las personas que viven en ella. En este sentido, Pedrals considera que “las ayudas para atender a personas en situación de pobreza energética son una solución puntual, pero la solución definitiva pasa por la rehabilitación”.

Durante el 2018 se abrieron un total de 350 expedientes para la rehabilitación energética de las viviendas, un dato que cada año aumenta y demuestra que la población está concienciando sobre este tipo de reformas.

Relacionado con el tema de la eficiencia energética, otra ventaja de la rehabilitación es que permite dar respuesta a los compromisos políticos y las normativas europeas en materia medioambiental, especialmente las que hacen referencia a la reducción de las emisiones de CO2.

 

Impulsar la economía local

Por otro lado, impulsar medidas para rehabilitar no sólo tiene un impacto positivo en el parque construido y en las personas que viven en él, sino que además también contribuye a impulsar la economía del territorio.

“Este tipo de obras crean muchos puestos de trabajo”, apunta Rigalt, que señala, además, que este tipo de proyectos se encargan a empresas del entorno. “Esto es muy interesante porque también se revitaliza la economía local”, añade.

En este sentido, el Gremio de Constructores de Obras proporciona una lista de empresas especializadas “que ofrecen una serie de condiciones interesantes para los propietarios de las fincas, como el endoso, de manera que el Ayuntamiento adelanta el dinero de las obras”, explica la Jefe del Departamento Fomento de la Rehabilitación de Barcelona.

Por cada euro que se invierte en las ayudas a la rehabilitación, se están generando tres euros en actividad económica. O dicho de otro modo, con las ayudas a la rehabilitación de vivienda, la actividad económica se multiplica por tres.

 

Ayudas a la rehabilitación

“A veces cuesta mucho convencer a la gente de los beneficios de la rehabilitación, porque las propiedades de vecinos se encuentran con dificultades para identificar sobre qué elementos se debe actuar o han de hacer frente a un gasto importante, pero aquí es donde entramos nosotros con las ayudas a la rehabilitación“, explica Anna Rigalt.

La rehabilitación es uno de los cuatro ejes de actuación estratégicos que quedan reflejados en el Plan por el Derecho a la Vivienda 2016-2015. En respuesta a esta prioridad, cada año se hace una convocatoria de ayudas a la rehabilitación.

En concreto, el Consorcio de la Vivienda de Barcelona ofrece subvenciones para rehabilitar el interior de las viviendas y los elementos comunes de los edificios, así como para mejorar la eficiencia energética de los inmuebles. Además, también se otorgan ayudas dentro del programa de fincas de alta complejidad del Plan de barrios.

Durante el 2018 se beneficiaron de las ayudas de rehabilitación de viviendas alrededor de 40.000 personas y 16.000 viviendas. En estos momentos está abierta la convocatoria de ayudas para la rehabilitación de interiores.

 

Interiores de la vivienda

La rehabilitación de viviendas no sólo hace referencia a las intervenciones sobre fachadas y otros elementos comunes, como los ascensores. Es igual de importante cuidar las condiciones del interior de las viviendas ya que son factores que contribuyen a dignificar el hogar y que tienen un impacto en la calidad de vida de las personas que viven

Dentro las ayudas a la rehabilitación, el Ayuntamiento impulsa una línea específica para interiores. En la actual convocatoria del año 2019 se ofrecen subvenciones para llevar a cabo reformas en viviendas que posteriormente se incorporen a la bolsa de alquiler.

En concreto, estas ayudas van destinadas a obras para adaptar las redes de agua, gas y electricidad a la normativa vigente, así como a la mejora energética y la habitabilidad. Las subvenciones pueden llegar hasta el 100% del coste de la rehabilitación, hasta un máximo de 20.000 euros por vivienda. Se pueden presentar solicitudes hasta el 29 de noviembre.

 

Elementos comunes de los edificios

Las ayudas destinadas a la rehabilitación de los elementos comunes de los edificios sirven para hacer frente a la reparación de patologías estructurales de los edificios, así como obras de mejora de espacios comunes en el edificio como fachadas, patios, patios, escaleras, medianeras y vestíbulos .

Además, también subvencionan las obras para la instalación de ascensores, para la supresión de barreras arquitectónicas y de elementos obsoletos; para instalaciones generales comunes; para actuaciones de ahorro energético, energía solar y cubiertas verdes; e instalaciones de agua directa.

También pueden servir para reordenar espacios y hacer que la finca sea mucho más sostenible y eficiente energéticamente. El técnico Ivan Fernández lo ilustra con un ejemplo: “un patio de luces hace la función de chimenea, pero si la hemos tapado con una claraboya, esta función se ha perdido. Si hacemos unas obras para retirar la claraboya o adaptarla, podemos recuperar el sistema de ventilación cruzada y conseguir una mejor climatización general de la finca.

Las ayudas, por último, también se dirigen al programa de cohesión social; programas de conjuntos urbanos de interés especial que incluyen el Turó de la Peira, el Barón de Viver, el suroeste del Besòs, el área de conservación de San Ramón y los ámbitos donde se implante el programa de supermanzanas.

 

Fincas de alta complejidad

En 2018 el Plan de barrios puso en marcha un programa para rehabilitar fincas que, por la complejidad socioeconómica que presentan, no se benefician de las ayudas de las convocatorias ordinarias.

En esta convocatoria se amplían las aportaciones presupuestarias hechas el año anterior y se aportarán 2,2 millones de euros adicionales. De momento se han abierto 444 expedientes y se han firmado 95 convenios de obras, de los que 44 fincas ya cuenta con la licencia o acaban de comenzar los trabajos de rehabilitación.

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