Diálogo Barcelona-Nueva York: estrategias para garantizar el derecho a la vivienda

02/03/2018 - 11:11

Vivienda asequible. El concejal de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Josep Maria Montaner, participa en unas jornadas de debate en Nueva York sobre nuevos modelos de vivienda asequible

La gentrificación, el turismo urbano, la bajada de la economía y el aumento de precios en el mercado inmobiliario han provocado que la vivienda se convierta en un bien de mercado por encima de su valor de uso.

Se trata de un fenómeno en aumento en ciudades globales como Barcelona o Nueva York, donde la ciudadanía se ve empujada a abandonar los barrios donde ha vivido toda la vida porque ya no pueden permitirse una vivienda.

Ante esta situación surgen nuevos modelos para promover la vivienda asequible, como la covivienda, las cooperativas en cesión de uso o los sindicatos de inquilinos, que proporcionan alternativas a los hogares con rentas bajas y medias.

Éste fue el tema central de unas jornadas de debate en la universidad The New School de Nova York, celebradas el 28 de febrero, en las cuales participaron al concejal de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Josep Maria Montaner, y Eduard Cabré, miembro del equipo internacional de gerencia de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona y experto en políticas de vivienda.

 

De la Covivienda en los ‘Community Land Trustes’

En Barcelona, las promociones de vivienda cooperativa en cesión de uso, conocidas también como covivienda, son una de las medidas impulsadas por el gobierno municipal para garantizar el derecho a una vivienda digna e involucrar a la ciudadanía en la consecución de este derecho fundamental.

Esta modalidad de acceso a la vivienda permite a una comunidad de personas vivir en un edificio sin ser los propietarios ni los arrendadores, por un plazo de tiempo extenso —75 años, habitualmente— y a un precio inferior al del mercado. La covivienda también prima el espacio comunitario ­­-salas polivalentes, lavandería, etc. – por encima del espacio privado de vivienda con el fin de promover la vida en comunidad.

Actualmente, en Barcelona hay nueve promociones de covivienda en construcción o proyectadas. Por una parte, el Ayuntamiento ha firmado recientemente la cesión de uso en cuatro solares en cooperativas que construirán inmuebles en régimen de covivienda, de un total de siete solares que se pusieron a concurso. De la otra, hay dos proyectos ya en marcha en el distrito de Ciutat Vella (calle Princesa, 49) y al de Sants-Montjuïc (La Borda).

De esta manera, se pretende impulsar un nuevo modelo de vivienda comunitario, libre de la especulación de los mercados inmobiliarios y que permite mantener la propiedad pública de los terrenos.

En el caso de Nueva York, la falta de vivienda asequible ha impulsado la creación de Community Land Trustes’ (CLT), asociaciones sin ánimo de lucro formadas por administraciones públicas, entidades vecinales y residentes a partes iguales que gestionan viviendas asequibles, centros cívicos y espacios destinados a uso comunitario.

Se trata de un tipo de organización que surgió en los Estados Unidos como respuesta a la falta de oferta habitacional para las rentas más bajas, especialmente entre población afroamericana, y con la vocación de ofrecer seguridad de tenencia. Aparte de promover la vivienda asequible, los CLTs también sirven para garantizar los derechos y la participación de los vecinos y vecinas en los procesos de renovación urbana de los barrios.

 

Un plan para hacer frente al problema de la vivienda

Las consecuencias de la crisis económica y la especulación inmobiliaria dificultan el acceso a una vivienda digna y asequible. En este sentido, el Plan por el Derecho a la Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona tiene como objetivo garantizar el derecho a la vivienda y hacer frente a problemáticas como el aumento del precio del alquiler, los desahucios o la falta de vivienda pública.

Hoy día, el parque de vivienda pública disponible es demasiado pequeño para cubrir la demanda de más de 30.000 hogares solicitantes. Por este motivo, el nuevo Instituto Municipal de la Vivienda y Rehabilitación (IMHAB) trabaja para ampliar y promover el parque público disponible y facilitar el acceso de la ciudadanía a la vivienda.

Ante la falta de capacidad legislativa y sancionadora de los consistorios, el concejal del Ayuntamiento de Barcelona también destacó la importancia de disponer de instrumentos que permitan evitar la especulación con las viviendas, como el índice común de precios de alquiler que tiene que servir de referencia a los inquilinos a la hora de negociar su contrato.

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